Contra el Trabajo Infantil: recuperar el Juego

  1. Día Internacional contra el Trabajo Infantil

Día Internacional contra el Trabajo InfantilSegún el último Informe de la OIT sobre Trabajo Infantil, en 2013 se detectaron por lo menos 168 millones de niños en situación de trabajo en edades no permitidas, de los cuales 85 millones realizan trabajos peligrosos.
El Trabajo Infantil puede ser muy sutil, a la vez que en muchos casos podemos estar ante situaciones que no pueden catalogarse como tal y que sí están encuadradas en la legislación laboral de los diferentes países.
Y más allá de las necesidades económicas o culturales que pueden llevar a una familia a sumergir a sus hijos en el mundo del trabajo a una edad temprana, hay un Lado B que pasa desapercibido, y que días atrás una especialista de Protección de Derechos de UNICEF (Iniciativa de Naciones Unidas por la Infancia) en Argentina puso de relieve: el derecho al juego, es un derecho humano.
Con el Trabajo Infantil, uno de los principales impactos que estamos produciendo en la infancia es precisamente la ausencia de esa etapa tan maravillosa de la vida de un Sujeto. Tener tiempo para jugar (solos o en compañía de hermanos, primos y padres) constituye un escalón insalvable en el trayecto de la infancia.
Con el juego, aprendemos a descubrirnos; a relacionarlos con los demás; a experimentar nuevas formas de hacer y resolver; y para un niño, representa también -desde otra óptica- una oportunidad de autoconocimiento.
¿Cómo podemos facilitar estas situaciones que deben ser parte de la normalidad de la vida de todo ñiño/a, desde la empresa?

1- Implantar políticas orientadas a la familia: mejoras en la remuneración para aquellos empleados con hijos; flexibilidad para permitir la conciliación trabajo-familia; implementación de teletrabajo. Los niños requieren tiempo para jugar con sus padres más allá de los fines de semana. Muchos niños y niñas pasan muchas horas en soledad luego de la escuela hasta que un adulto llega a casa. También, una de las formas de trabajo infantil se consideran las tareas domésticas (siempre que no sean parte de una colaboración y enseñanza de responsabilidades para los niños).

2- Controlar la Cadena de Suministro: tenemos un pequeño local o una gran empresa que cumple a rajatabla con la Ley laboral, por ende, no hay riesgo de trabajo infantil porque no se contratan menores. Ahora bien, y nuestros proveedores? Los riesgos en la cadena de suministro existen, y existen diversas alternativas para enfocarlos.

3- Concientizar: en el interior de tu empresa como también hacia tu cadena de valor. Esta es una tarea que debe ser constante mientras exista al menos un solo niño trabajando en el mundo en condiciones en las que no debería desempeñarse. Y también, porque todos somos consumidores y también en este rol se puede ser cómplice.

Y a los que ya son padres y madres los invitamos a realizar un reto a partir de hoy: ganar tiempo de calidad con sus hijos para compartir juegos. Si jugar es un derecho humano, no los privemos de algo tan enriquecedor. ¿Te animas?

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