Ayer, a propósito del Kit de Primeros Auxilios para la RSE que se compartió desde Gerencia y Cambio, tuve una brevísima conversación con Yiria Jaramillo, quien lleva la Responsabilidad Social en Telefónica Ecuador, además de dirigir el Estudio de Generaciones Interactivas en ese país.
Yiria decía que le había faltado mencionar en aquél post las herramientas de Autodiagnóstico, pero lo más rico de ese breve diálogo fue lo que vino después:
te permite crear una base para el despliegue de la RSE, identifcar un FODA completo
Y en efecto, el Autodiagnóstico es el trampolín para todo lo demás. Para saber dónde estamos parados y, como bien dice Yiria, identificar las Fortalezas y Debilidades de lo que ya tenemos implementado (y los que nos falta) en nuestra gestión del día a día.
Hay distintas herramientas para realizar un Autodiagnóstico. Una de las que más éxito y aceptación ha tenido en los últimos tiempos, han sido los Indicadores PLARSE que aplican para empresas de casi toda América Latina (ya que fueron adaptados por diversos institutos de RSE).
El Autodiagnóstico puede ser realizado por el equipo de RSE dentro de la empresa, pero los institutos promotores también recomiendan el acompañamiento por parte de un facilitador.
¿En tu empresa ya hicieron un Autodiagnóstico de RSE? ¿Qué evaluación han hecho tras su implementación?
Hace 6 años que grupos multistakeholders de decenas de países del mundo están discutiendo el abordaje de una normativa de estandarización para gestión de la Responsabilidad Social Empresarial.
Esa ISO será la ISO 26000, que tras dilatados anuncios, se espera que se conozca para fines de este año, e incluso para principios del próximo.
El principal diferencial de esta norma será que proviene de una larga discusión entre técnicos y expertos de cada Comité Espejo, o sea, será una norma producto del consenso.
Aunque la principal crítica que recoge por parte de no pocas personas e instituciones, es que no será certificable, como cualquiera de las otras ISO ya en circulación.
Además, su extensión podría provocar (como me comentó hace poco tiempo un integrante de un Comité Espejo) “que la norma llegue a la empresa, se la pasen a legales para analizarla y ahí se decida si asignar recursos para su implementación o no”.
El panorama no parece ser bueno, y las críticas a la ISO 26000 ya se hicieron oír. Así todo, se trata de una normativa “holística” que pretende abarcar cada punto de la gestión de la RSE en línea con la idea de que se trata de una disciplina transversal.
Pero no se puede negar que así como está por salir, va a resultar una complejidad en más de una organización, y que muy probablemente las PyMes la vean como algo inalcanzable.
La clave de este tipo normas, como de otros estándares, es que sean fáciles de adoptar. Todas las empresas pueden aventurarse a usar GRI, SGE21, AA1000 o cualquier otro estándar para “medir” lo que se hace desde la RSE, pero para ello, mucho influye que lo que se trata de promover sea atractivo desde el punto de vista de la factibilidad.
Por eso el éxito de herramientas de Autodiagnóstico para un primer paso. Y por eso también el éxito de GRI y cada vez más de la SGE 21 de Forética.
Así que por ahora, la ISO 26000 se presenta como un gran desafío. Por un lado, de saber si será aceptada en cuanto esté definitivamente lista; y por otro lado, si realmente generará nuevos aportes para una mejor gestión.
Todo esto lo motivó un video que dimos a conocer a través de Twitter, esta semana, “Hoy tengo un sueño”, que ha lanzado ISO para dar a conocer a través de las Redes Sociales la que será su nueva (y tan esperada) norma.
Está en inglés, y realmente vale la pena verlo:
El martes 17 de noviembre, el Gobierno de la Ciudad presentó sus Indicadores Online de RSE para realizar Autodiagnóstico en las PyMes de la Ciudad de Buenos Aires, una iniciativa impulsada por la Diputada Luciana Blasco y trabajada por un equipo interdisciplinario de diferentes áreas del Gobierno de la Ciudad.
Estos indicadores están basados en normas y estándares como GRI, PLARSE, SGE21, Ethos, entre otros, y están disponibles para realizar online a través de un sitio web que se habilitó especialmente en www.rseba.org.ar
Esta herramienta de autodiagnóstico que ahora está disponible para empresas de la Ciudad, está dividida en 10 tópicos, a saber:
Lo importante, luego de realizar el Autodiagnóstico es poder reflejar hacia el interior y exterior de la organización los cambios que se necesitan para mejorar en esos indicadores, y poder “transportarlos” hacia herramientas de mejor rendimiento, como lo es un Reporte Social o también llamado Reporte de Sustentabilidad.
Además de dotar a la gerencia de la empresa de programas de capacitación que estimulen el crecimiento y la iniciativa de la RSE en la compañía.
Hace unas semanas comentábamos aquí la importancia de realizar una diagnóstico de RSE en la empresa. Y entre los puntos que mencionábamos se encontraba la utilización de Indicadores, ya que son una importante herramienta para obtener un relevamiento lo más completo posible de los distintos puntos de gestión.
Para llevar adelante esta iniciativa en CapacitaRSE decidimos utilizar los Indicadores PLARSE, ya que como nuestro trabajo de consultoría abarca a empresas y organizaciones de toda América Latina, esta herramienta se vuelve indispensable para poder establecer mapas de diagnóstico certeros a partir de los cuales comenzar a trabajar.
Desde su presentación en el mes de Julio, son cada vez más las empresas que están utilizando estos indicadores y descubriendo puntos de gestión a los que antes no les prestaban atención y por los que pueden ocuparse y trabajar.
Para solicitar asesoramiento sobre el uso de los Indicadores PLARSE, podrán hacerlo desde nuestro formulario de Contacto para Empresas.