Tag: RSE y Crisis

El último domingo, en el suplemento Empleos del diario La Nación entrevistaron a Alan Gegenschatz, presidente de TNT Argentina, una empresa global de Courier.
Allí habló del rol responsable que debe tener una empresa y sobre su visión del liderazgo, en el que destacó que los conductores de empresa “empiezan a ver las cosas de otra manera, donde lo afectivo es una parte importante en la empresa”.
Justamente esto es lo que proponemos desde CapacitaRSE desde noviembre de 2006, cuando decidimos ampliar entonces nuestra oferta educativa con el Seminario “Liderazgo y Factor Emocional en la RSE”, que si bien tiene una orientación hacia el manejo de grupos de voluntariado, apunta a dotar a esos conductores de cualidades inherentes a la Inteligencia Emocional para el manejo de las relaciones intra y extra empresariales.
Algunos fragmentos de lo que dijo el Presidente de TNT Argentina:

-¿Cómo ve el liderazgo en la Argentina?

-Creo que se está gestando un nuevo liderazgo, más positivo. Los líderes de diferentes sectores nos estamos empezando a juntar para construir una Argentina mejor.

-¿Nota que hay un cambio en la conducción de las empresas?

-Empieza a haber gente que ve las cosas de otra manera, donde lo afectivo es una parte importante en la empresa. Una compañía son fierros, pero la verdadera empresa es la gente que está adentro.

-¿Cómo influye esta crisis en la empresa?

-La crisis está generando más desempleo, más contracción y una situación social más compleja. Está haciéndonos replantear muchas cosas, como compañía, como dirigentes. La crisis es la oportunidad para el cambio.

-¿Por qué considera que no se tomó en cuenta antes al valor humano?

-Los modelos históricos de comunicación funcionaban de otra manera. Esto no quiere decir que ahora no haya objetivos, premios o castigos.

La entrevista completa, aquí

La desaceleración de la economía mundial y la gran crisis financiera son asuntos que preocupan a todos. Para los interesados en la responsabilidad social, y en general, en la actuación empresarial en el campo de lo social, la pregunta de moda es: ¿Cómo afectará la crisis a los programas de responsabilidad social empresarial?; ¿se mantendrán?; ¿se desvanecerán?
Para Josep M. Lozano, la respuesta a la pregunta, ¿cómo afecta la crisis económica a la RSE?, es otra pregunta, ¿qué relación hay entre RSE y modelo de competitividad?
La forma en que se proponen las preguntas que indagan la relación entre la crisis y la RSE me sugieren varios pensamientos: ¿Cómo se está entendiendo la RSE y su puesta en marcha?, Acaso únicamente como la suma de programas de inversión social y de filantropía?. Acaso  como acciones que están por fuera del quehacer diario de la empresa?. Acaso la RSE no es un enfoque de gestión en sí mismo?
En lo que a mí respecta, creo que si la RSE hace parte “del ADN de la empresa”, como sugiere el Vicepresidente de Colombia, Francisco Santos,  es posible sugerir que una empresa, aún en tiempos de crisis, puede tener una gestión socialmente responsable.  Pensemos en programas de responsabilidad social que tengan las empresas. ¿Acaso con la crisis económica las empresas se verán obligadas a volver a utilizar prácticas discrimintarias en sus procesos de selección de sus empleados?, o ¿Romperán los canales de comunicación con sus grupos de interés?, ¿O dejarán de tener el enfoque de puertas abiertas y transparencia en sus operaciones?
Es evidente que ante la falta de liquidez varios programas que financia la empresa en el contexto de su responsabilidad social, tales como campañas de higiene oral con la comunidad de su área de influencia,  o las becas que ofrece para los estudios de los hijos de sus trabajadores, entre muchos otros, verán reducidos sus fondos. Sin embargo, ¿esto equivale a decir que la responsabilidad social empresarial dejará de hacer parte de la organización?
Quizá valga la pena reflexionar sobre lo que implica tener “en la vida real” un enfoque de responsabilidad social en los procesos empresariales. Tal vez si somos los suficientemente creativos, y nos hacemos las preguntas correctas, veremos en esta crisis una oportunidad para dar un paso adelante en la forma como la empresa se relaciona con sus grupos de interés, y quizá podríamos redimensionar lo que significa actuar de forma socialmente responsable.