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Lleva la delantera en el nuevo paradigma organizacional

Lleva la delantera en el nuevo paradigma organizacional

[Tiempo de lectura 2 minutos]

No todo es susceptible de ser normalizado, no todo puede ser estandarizado.

Existen factores volátiles: emociones, motivación, foco, interés; factores relacionados con el ser humanos.  Comprender esto y crear espacios donde pueda gestarse la empresa del futuro te llevará a ser los pionera/o del nuevo paradigma organizacional.

Aplicar los principios de la eficiencia despoja de humanidad a todo espacio-tiempo donde existan personas involucradas: las cosificamos, les exigimos cubrir expectativas ilusorias y las forzamos a quebrarse.

“Hoy visito al médico y me siento preparado para volver al trabajo, tras cuatro meses de baja por ansiedad” 

[El testimonio es de Jesús Hijas, pero podría ser de alguien muy cercano en tu organización.]

 

Dentro de la gestión de equipos de trabajo: el viejo paradigma aspira a reducir el conflicto sobre fuerzas que entran en choque, fusión y repulsión; mientras que el nuevo paradigma apunta a fortalecer las habilidades que nos permitan transitar esos momentos sin necesidad de perder nuestra identidad, ni de la nuestros equipos.

Darlo todo hasta no poder dar nada, parece un juego macabro del que es menester escapar.

Terminar internado, empastillado, solo, ausente, frustrado no parece ser un horizonte al que nadie quisiera llegar, pero se llega.

Se llega cuando nos tratamos y tratamos a otros como si fueran solo un número en una planilla, una pieza en un engranaje.

El punto de quiebre, a la hora de gestionar grupos humanos, es pretender aplicar las mismas leyes que rigen a los productos, servicios o procesos que creamos como empresa.  

 

La revolución humana

Parte de la revolución de la Sostenibilidad Humana tiene que ver con el acto de devolver la humanidad a las personas de la organización.

Lo que debe buscarse es la eficacia, no la eficiencia

Lo que debe buscarse es la pausa que nos permita comprender los sistemas involucrados, no la velocidad de un multiprocesador. 

Lo que debe buscarse es una productividad basada en decisiones, no en el hacer por hacer.

Lo que debe buscarse es aprender a dominar el propio tiempo, integrar lo personal y lo profesional en una construcción holística que cree mayor fortaleza e identidad, una productividad sostenible

Lo que debe buscarse es comprender que lo que tenemos de humano es lo que nos pone a la vanguardia de los nuevos paradigmas.

 

¿Quieres lucir con orgullo quién eres, liderar con eficacia y visión? Lidera esta revolución y sé pionera/o del nuevo paradigma organizacional.

 

¿Eres un lider sostenible?

¿Eres un lider sostenible?

[Tiempo de lectura 3 minutos]

¿Cuál es el valor diferencial de quien lidera las transformaciones verdaderamente innovadoras?

¿Cuáles son los dos activos intangibles que pondrán a tus acciones estratégicas a la vanguardia de cualquier organización?

 

En un mundo de rapidez y datos, es bueno recordar que estamos hechos de pausa y reflexión. No me malinterpretes, algunos datos son relevantes y la rapidez a veces es necesaria, pero creernos el cuento que solo si somos rápidos y tenemos toneladas de información nos tendrán en cuenta, es volvernos cada día un poco menos humanos.

Es que si rascas un poco verás que los datos solo generan acciones cuando se ponen en contexto y cuentan una historia, verás que la rapidez es más efectiva cuando existe una pausa. Y es que cuando no nos permitimos esa pausa, algo externo nos las impone.

Somos seres de contrastes. Es así como entendemos la vida y como accionamos en ella.

Lo que nos arrebatan la rapidez y el dato sin contexto, es la posibilidad de la verdadera innovación.

Lo vemos a diario en el mundo laboral: una grieta entre las bonitas teorías de moda que la rapidez nos impone como urgencia/cambio… y lo que en verdad es importante dentro de la cultura organizacional, de un liderazgo saludable y de equipos que, sin perder su eficacia, interaccionen de manera amable y sostenible.

En medio de esta reflexión surge la necesidad de observar: observar nuestro entorno y hacerlo de manera empírica… porque aquí podremos darnos cuenta que una cosa es lo que sucede y otra lo que podemos hacer para que suceda.

 

 

La mala innovación

Te traigo un ejemplo, el origen de esta pequeña reflexión: buscando la innovación para mejorar el clima laboral de una empresa del sector financiero se propone modificar el espacio y crear áreas abiertas y compartidas para el trabajo diario.

Si nos dejamos conquistar por el dato y la velocidad pronto aceptaremos que es una magnífica idea: imaginamos personas sonrientes y creativas, y creemos que, además, este cambio en el espacio alinearía nuestra compañía con las nuevas tendencias de colores estridentes, ausencia de muros y escritorios para estar de pie.

Pero… (Antes de que la novedad nos apague la reflexión, te propongo un pequeño ejercicio de observación:)

  • ¿Cuáles son las tareas recurrentes en esta área?
  • ¿Cuáles son las necesidades de quienes ejecutan esas tareas?
  • ¿Qué es lo que en realidad están requiriendo quienes trabajan allí?

Estas preguntas serán el puntapie inicial para una innovación basada en personas y no en tendencias. Una innovación que quizás sea menos espectacular en las fotografías, pero que sin duda generará un impacto magnífico en el rendimiento y el Coeficiente de Felicidad de nuestros colaboradores. Una innovación de long term.

Siguiendo con el ejemplo: un espacio abierto compartiendo tareas contrarias (llamadas telefónicas y planificación financiera, por ejemplo) puede ser contraproducente; un escritorio sin silla y largas jornadas frente a la computadora ¿cómo lo ves? No es la idea en sí, sino el contexto y el ecosistema donde se quiere aplicarse.

Aquí las preguntas serían:
¿Qué es lo que queremos fomentar con este cambio?
¿Para qué? ¿Cómo podemos hacer para que suceda?

La observación, seguida de una reflexión trae como consecuencia la innovación y la debida creatividad para realizar los cambios necesarios con los recursos existentes o propuestos.

Hay métodos para ello, claro, hay procesos, herramientas, sistemas. Pero todo comienza con una observación (que incluye los 5 sentidos) y una reflexión.

Los cambios monumentales, asustan y generan resistencia. Son los pequeños y efectivos los que van produciendo la verdadera transformación de la organización.

 

Te acompañamos desde el ¿Para qué?

Un poco de esto va nuestro Master Executive en Transformación Sostenible, un espacio donde aprender a observar y generar reflexiones profundas que te ayuden a liderar los procesos de cambio.

Observación, reflexión, visión y acción, sobre todo acción coordinada desde la estrategia. Una estrategia basada en las personas que van a acompañarte en esa transformación, porque -sin importar el cargo- es la humanidad del otro la que logra el éxito o el fracaso en el crecimiento sostenible de cualquier organización.

Te acompañamos paso a paso, te ayudamos para que saques a relucir ese líder transformacional que eres.

 

¡Desafíate!

Si llegaste hasta aquí es porque eres o tienes pasta de líder,  pero… ¿Estás a tono con lo que requiere este modelo post-pandemia?

Desafíate respondiendo esta trivia con 5 situaciones comunes que debes/deberás enfrentar dentro de un liderazgo y luego, si te apetece, cuéntanos cómo te ha ido.

 

 

 

 

 

La historia de Daniel

La historia de Daniel

[Tiempo de lectura 3 minutos]

Luego de un arduo trabajo llega la presentación a la junta directiva de la empresa, Daniel está confiado en que su equipo ha dado una buena performance, pero conforme avanza la reunión esa sensación se evapora, el asunto redunda en un estrepitoso fracaso.

Puños apretados, respiración contenida y un fuego que sube desde la punta de los pies y se convierte pronto en un dolor de cabeza insoportable.

Con paso determinante -para ocultar la vergüenza, la bronca, pero sobre todo la desilusión- llega a la sala donde su equipo siguen sus tareas, como si nada.

Algo dentro suyo explota y sale en forma de gritos, palabras incoherentes, repartiendo culpas y quejas.

El clima se tensa y un aire de resentimiento y hartazgo, mezclado con ira contenida lo inunda todo.

Daniel se encierra en su oficina, intenta calmarse pero no sabe cómo. Pide un llamado, pero su secretaria confunde el interno. Es evidente, hay un complot en su contra, todos quieren verlo fracasar: “Es tiempo de mostrar quién es el jefe aquí”.

Daniel hizo lo que toda persona sin inteligencia emocional hubiera hecho, hacer rebotar la culpa en otros, sentirse ofendido y / o jugar el papel de víctima. Daniel sufre, además de problemas de sueño, tiene una úlcera que cree mantener a raya con calmantes, sufre de hipertensión y le cuesta disfrutar de sus fines de semana.

Daniel gestiona un equipo, pero en realidad sus continuas intervenciones violentas, su falta de confianza y su idea de que la competencia entre sus integrantes es la mejor manera de mantenerlos motivados ha llevado a crear un clima de frustración y temor. Más los presiona, menos productivos y eficaces son.

Daniel no es una mala persona, en el fondo él cree que exigiéndoles los va a hacer crecer. Está preocupado por la enfermedad del padre de Jessica, su secretaria, pero no dice nada para no parecer débil.

Las carencias de Daniel

Todos hemos sufrido a un Daniel en nuestra historial laboral.
Pero ¿Qué pasa cuando llegamos nosotros a ese espacio de poder dentro de una organización? ¿Nos hemos convertido en Daniel, sin quererlo? ¿Tenemos miedo de parecer débiles, inapropiados para ese puesto?

El equipo de Daniel es un grupo de profesionales excelentes en sus diversas áreas, fueron elegidos minuciosamente y sin embargo ninguno tiene una performance extraordinaria acorde a esos curriculums y entrevistas previas.

Lo que queda demostrado en este pequeño extracto de la vida cotidiana de una organización, es la relevancia que tienen lo que damos en llamar “habilidades esenciales” (conocidas por soft skills). Imagina que tus hard skills son barcos que necesitan llegar al puerto de tus resultados, pues bien, las habilidades esenciales son el mar por el que navegan. Si el mar está demasiado tormentoso, si sufres de bajamar, si inunda por demás las costas de tus logros… el barco no logrará amarrar o lo hará de manera poco satisfactoria.

La marea que define tu éxito profesional

Cada una de las decisiones que acontecen en tu día a día, laboral y profesional, acontecen en medio de mares que se interrelacionan. No importa que tan preparado estés en lo tuyo, los mares nunca se encuentran en calma y aprender a navegar en esas aguas (propias y ajenas) es parte de lo que te dará la maestría y te impulsará a crecer dentro y fuera de tu organización.

Es imposible ser un gran líder si no podemos gestionarnos a nosotros mismos (nuestras frustraciones, desilusiones, expectativas), si no podemos comunicar con asertividad y guiar con inteligencia emocional a nuestros equipos, para lograr la máxima eficacia en un clima amable e inspirador.

Este es precisamente uno de los enfoques que te entregamos en nuestro Master Executive en Transformación Sostenible, un programa de 9 meses, 100% online, que dará inicio a su 3era edición el próximo 21 de Marzo y unirá a través de toda América a un grupo de profesionales de Sostenibilidad que buscan ser los protagonistas de este nuevo escenario que ya están incorporando en la Estrategia del C-Level.

Sé el protagonista de una historia de éxito sostenible

La próxima revolución empresarial es la de la Sostenibilidad Humana (*)

La próxima revolución empresarial es la de la Sostenibilidad Humana (*)

[Tiempo de lectura 3 minutos]



El 2020 fue un cimbronazo al corazón mismo de los paradigmas laborales mundiales. De pronto toda la eficacia y el orden se vieron traspasados por el universo emocional y la incertidumbre extrema.

Ya nada era como acostumbrábamos: la normalidad se vio interpelada y la ansiedad, el temor, la depresión tomaron la delantera. Pasado el primer golpe, llegó el siguiente (más silencioso pero igual de letal): el burnout, la hiperproductividad y la sensación de la ausencia total de control sobre la propia vida.

El mundo corporativo se tiñó de vida personal, la vida personal se volvió parte del mundo corporativo. Las barreras se difuminaron y todo quedó expuesto.

Algunas empresas se vieron forzadas a implementar cambios a los que se resistían, otras se vieron fortalecidas por tener la ventaja competitiva de haberlos implementado antes. Esto dejó en evidencia que quien tiene visión y sabe implementarla suele estar un paso adelantado.

Ventaja competitiva, post pandemia

Una de las principales demandas fue la de la inteligencia y la agilidad emocional, para lideres y para equipos. Nadie quedó exento de esta urgencia. Muchos optaron por parches que quedaban bonitos en papel pero que en la práctica fueron inútiles. Otros recurrieron a planes más profundos y radicales, pero no siempre vieron buenos resultados. Solo quienes hicieron una pausa para escuchar la humanidad de quienes formaban parte de la organización vieron una luz al final del túnel.

Hoy, 2 años después, el mercado laboral ha quedado reconfigurado. Hoy, más que nunca, la revolución viene de la mano de la Sostenibilidad Humana. ¿Cómo preservar y fortalecer al recurso más valioso dentro de las organizaciones?

La semana laboral de 4 días, el trabajo híbrido o remoto son algunos de los pasos hacia esa revolución. Pero para que no pase de un humanwashing es necesario ir al hueso: redefinir conceptos como éxito, jornada laboral, productividad, tiempo, rentabilidad.

La nueva revolución, es humana

Ya no alcanza con un balance trabajo-vida, es preciso hallar la integración, dejar de vernos separados por roles y encontrar los puntos de unión en la diversidad. No es saludable pensar el tiempo como libre u ocupado, es pérdida a largo plazo perder horas de sueño para ganar horas para tus “To Do”.

Lo que se necesita es brindar herramientas que acompañen esa revolución: educación emocional, dominio del tiempo, diseño de hábitos, integridad (vida, trabajo, comunidad). Aprender a gestionar las acciones alineadas a principios, en vez de objetivos. Entrenar la disciplina, el coraje, la responsabilidad, la habilidad de disfrutar, la resiliencia. Buscar la excelencia desde la propia humanidad, incluir la paz mental como valor de elite.

Desde CapacitaRSE creemos firmemente que poner el acento en lo humano ayudará a mejorar exponencialmente el rendimiento, a encontrar un ritmo sostenible y sabio. Poniendo la ganancia primero es más sencillo llegar a las visiones sin rompernos por el camino.

Desde fines de 2020 creamos la escuela de Sostenibilidad Humana, para concentrar en ella formaciones que ayuden a las personas de las organizaciones a entrenar sus habilidades esenciales, para encontrar sus ventajas competitivas y sentirse más felices.

Un sistema productivo sostenible

En esa dirección creamos el Diplomado de Productividad Sostenible, un sistema de productividad personal que pone el foco en la integración, el manejo de la incertidumbre, el dominio del tiempo y la estrategia orientada a principios.

Te explicaremos paso a paso metodologías de trabajo que te llevarán a obtener resultados extraordinarios sin sacrificar tu salud emocional, mental y/o física.

Tendrás a disposición las herramientas específicas para ganar cualquier desafíos u objetivo que decidas asumir a nivel personal o profesional, presente y futuro.

Si eres líder de equipo encontrarás ejercicios para adaptar este sistema para trabajar con tus colaboradores de manera armónica en entornos (físicos o virtuales) felices.

La felicidad (profesional y personal) no acontece ante la ausencia de conflictos, sino ante la fortaleza y la inteligencia de saber exactamente cómo manejarlos a favor de la evolución del equipo, de la organización y de ti mismo.



—-

(*) parafraseando a Dabiz Muñoz (chef de DiverXO, con 3 estrellas Michellin).

¿Cómo ganar el juego?

¿Cómo ganar el juego?

[Tiempo de lectura 3 minutos]

En mi infancia el sonido de la máquina de escribir era una de las melodías más frecuentes, junto con Aznavour, Los Chalchaleros, Simon & Garfunkel, Serrat y Jairo.

En casa escribir era tanto una pasión como un medio de vida, así que era lógico que aprendiera temprano el arte de golpear las teclas con propósito.

Mis primeros poemas escritos en la Lexicon 80 de mi papá datan de 1985, antes eran solo pensamientos random, porque sí, creo que aprendí a escribir a máquina antes de garabatear en el cuaderno mi nombre.

Tempranos los 90´ cuando entró la primera Apple a casa, de mano de mi hermano (y los ahorros de sus trabajos de verano), juré que nunca en la vida iba a abandonar mi Olivetti.

Pronto me di cuenta que no debía jurar en vano, y que lo nuevo no llega cargado de odio hacia lo viejo, sino que así es como funciona el mundo.

Durante ese tiempo aprendí sobre “apocalípticos e integrados” y me dije que no iba a frenarme por un prejuicio.  Resulta que esa determinación me acompaña aún, ya casi entrando a los 50.

El boli, la máquina de escribir, el ordenador , el smartphone, son herramientas. Es inútil demonizar a las herramientas. Es como insultar a la mesita ratona con la que nos acabamos de tropezar y echarle la culpa por el cardenal que nos hicimos.

La digitalización, la IA, los blockchain, las criptomonedas, la gamificación, el metaverso… la tecnología avanza a pasos agigantados y está en nosotros aprender a entender cómo funciona.

No por FOMO(*), sino para liderar esa transformación.

 

 

Detrás de cada nueva tecnología llega una revolución

 

 

A diferencia de la mesa ratona, la tecnología está cambiando nuestra manera de comprender el mundo, está transformando nuestro cerebro (hay cientos estudios sobre eso) y en consecuencia afecta nuestra manera de actuar y la forma en la que piensan y actúan sobre el mundo nuestros hijos.

 

Todo trabajo que pueda ser reemplazado por una máquina
o un proceso digitalizado, lo será.

 

 

 

Entonces… ¿Por qué seguir resistiendo lo inevitable? ¿Por qué entrar tarde a la revolución? ¿Por qué no acompañar a las personas a entender y utilizar esas herramientas? 

Cuando uno conoce el juego puede jugar mejor.

Cuando uno conoce el juego, puede ganarlo.

No importa el rol que ocupes, tu edad o tu profesión, lo que te distingue como humano es lo que se precisa y se precisará en este cambio de paradigma.

Así que tienes al menos dos opciones: quedarte rezongando porque ya no es lo que era o comenzar a capacitarte para entender de que maneras vas a liderar tu organización y acompañar a tu comunidad en esta transformación.

Aun tengo la Lettera 32 de mi padre y cada tanto la saco a bailar con nostalgia; sigo escribiendo en papel, porque pienso mejor en él; pero amo mi ordenador personal y mi móvil, porque me permite la rapidez y la flexibilidad que mi mente necesita para crear.

Todas las tecnologías conviven, pero hay que entender para dónde va el mundo y anticiparse. Solo así se puede ganar el juego.

¿Estás preparada/o para el futuro?

 

 

FOMO es una patología psicológica descrita como “una aprensión generalizada de que otros podrían estar teniendo experiencias gratificantes de las cuales uno está ausente”.
Este tipo de ansiedad social se caracteriza por “un deseo de estar continuamente conectado con lo que otros están haciendo” (Wikipedia)

Un Framework para Fortalecer tu ProductividaD

Un Framework para Fortalecer tu ProductividaD

[Tiempo de lectura 3 minutos]

¿Cómo es posible que en el año que aumentó la productividad, gracias al trabajo en remoto, también lo hizo el burnout?

Si tomamos el estudio de 2 años de GPTW (*) comprobamos el incremento del rendimiento durante los primeros 6 meses del 2020, en comparación al de 2019, seguido por una caída pronunciada. Coincidente con un aumento de los casos de burnout.

Encuesta sobre Productividad de Grate Place to Work

Quizás no necesites de un estudio porque lo sabes ya de primera mano. ¿Cuál fue tu rendimiento laboral, que tan productivo/a te has sentido y que tan agotado/a? Quizás tuviste que disminuir las exigencias o tu cuerpo dijo basta por ti.

Lo que en principio es paradójico tiene su explicación lógica: lo que se evalúa es el rendimiento, no la inteligencia productiva. Puedes cumplir con objetivos en menor tiempo y obtener grandes resultados, pero si te exiges de una manera tóxica esa productividad se vuelve insostenible, haciendo peligrar tu salud física y mental.

Lo que sucede con los conflictos es que incomodan y como incomodan queremos sacárnoslos de encima pronto. Por ello recurrimos a diversas estrategias conocidas o de vanguardia, da igual… si no sabemos hacer un buen diagnóstico, no importa la estrategia, el problema seguirá estando allí.

En los años 50 un grupo de directivos de Ford viajó a conocer la fábrica de Toyota. Luego de recorrer la cadena de ensamblaje les llamó la atención una ausencia. Resulta que en Ford, el último eslabón del proceso era el golpe que un operario le daba al encastre de la puerta. Los japoneses les respondieron con sorpresa: “Hacemos la puerta de tal manera que encaje desde el primer momento”.

Los métodos de productividad suelen tener una estrategia similar a la Ford. Son efectivos y funcionan de maravillas -siempre y cuando no existan contratiempos- pero hay algo que nunca termina de encajar. Ya sea porque en contextos volátiles es necesario planificar de una manera más flexible, ya sea por los vaivenes emocionales derivados de la incertidumbre, de la interdependencia dentro de los equipos o de la simple humanidad de quien trabaja. No importa el puesto, ni el talento. Es algo que nos atraviesa a todos.

Solemos resolver los problemas (productivos y de los otros) centrándonos en los efectos. Ese es el principal error. Al evitar el efecto en vez de la causa, estamos funcionando como el golpe al final de la cadena de producción.

Un método que incremente la inteligencia productiva

Luego de investigar y trabajar con profesionales, lideres y emprendedores en temas relacionados a la planificación, organización y productividad por más de 20 años, hemos creado un FRAMEWORK a prueba de contextos inciertos y adaptable a los requerimientos de una vida que contempla todos los aspectos y todos los roles.

Un FRAMEWORK que te ayudará a crear tu propio sistema productivo, uno a medida de tus propias necesidades, uno que evolucione junto contigo y te ayude a ser un mejor líder, un mejor profesional pero, sobre todo, un ser humano más feliz.

Un sistema simple que te ayude a dominar la complejidad.

Hemos creado un Diplomado de 6 semanas en el que te explicamos y te ayudamos a construir tu propio CANVA para, a partir de allí, crear estrategias adaptables a diversos entornos y requerimientos de la vida real.

Un sistema que mejore la gestión de tus tres activos más importantes:

  1. El tiempo
  2. La atención y
  3. La energía.

Y lo hemos creado con una metodología práctica que te permitirá conocer, comprender, traspolar, idear, ejecutar y rectificar todos los aspectos de tu productividad.

Aprenderás a fortalecer tu core productivo, y al hacerlo podrás detectar mucho antes las señales de advertencia que tu cuerpo, tu mente y tu emoción te dan frente a situaciones estresantes. De alguna manera comenzarás un proceso profundo de inmunización frente a la distracción y al burnout, Incrementando notablemente tu respuesta asertiva en contextos complejos, lo cual será una gran ventaja competitiva.

Este Diplomado está centrado en tu propio crecimiento productivo, para que aprendas a gestionarlo de manera sostenible, y al hacerlo puedas liderar el canva productivo de tu organización y de tus equipos.

(*) Un estudio de dos años de análisis realizado por Great Place to Work® a más de 800,000 colaboradores de las organizaciones (de la lista) de Fortune 500.

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