Todos los que leemos de manera habitual los Reportes de Sostenibilidad sabemos muy bien cómo y dónde se pueden esconder aquellos temas que no queremos que queden muy visibles aunque nos veamos obligados a divulgarlos por uno u otro motivo.
Y también están las omisiones ex profeso, que se incluyen gracias a los márgenes flexibles que tienen los Estándares de Sostenibilidad y que le permiten a la empresa reportante declarar que se encuentra dentro del proceso de mejora continua.
Pero cuando la falta de respuesta o la omisión se vuelve recurrente, ya no podemos hablar de un proceso de mejora continua (porque no hay intención de mejorar o prepararse para divulgar esos puntos críticos), sino de una trampa manifiesta.
Luego de analizar 32 Reportes de Sostenibilidad emitidos entre Mayo y Julio de 2026 con nuestra Guía de Auditoría Crítica para Reportes, detectamos los siguientes puntos que pueden servirte para estar pendiente en tu próximo ciclo:
1. El “sello de goma”. O cuando la empresa elige la “auditoría a la carta”. Casos de consultoras de un mismo país que se turnan para hacer un reporte o auditarlo. Y el más extremo: “esta consultora hizo la auditoría pero es *confidencial*”.
2. El comodín de la “seguridad”. Nadie se anima a reportar el indicador GRI 2-21 y la excusa siempre es la misma: “por razones de seguridad”. Pero los indicadores de secuestro sólo son críticos en 4 países de nuestra región.
3. El síndrome del Stakeholder “mudo”. Al menos en CapacitaRSE, enseñamos que todo Reporte de Sostenibilidad tiene tres elementos críticos, y uno de ellos son los Grupos de Interés. Pero los Reportes analizados vienen con déficit en su indicador 2-29 y sólo conversan dentro de su propia organización.
4. Amnesia histórica. Este hecho responde al principio de Comparabilidad, que debería cumplirse salvo en aquellos casos que se esté reportando por primera vez. Pero se visualiza con frecuencia series de datos con 5 años, y otros que apenas pueden ofrecer comparabilidad con el año anterior.
5. Fallas en el nivel de Reporte. Los Estándares GRI lo simplificaron en 2021 pero sigue dando que hablar. O el Reporte se elabora “en conformidad” o “en referencia”. Colocar que se hace “en línea con GRI” no es ni lo uno ni lo otro.
6. Lo que nadie quiere alcanzar. Este sí que es trampa común a casi todas las empresas. Probablemente porque aún no se sabe muy bien qué hacer con el Alcance 3 de las emisiones de CO2, y quienes no están obligados a ello y se metieron en ese berenjenal ahora no saben cómo salirse. Muchas fallas técnicas de cálculo que afectan la reputación.
7. La falsa expansión narrativa. Encontramos reportes que declaran ser elaborados con GRI, SASB, Reporte Integrado, NIIF S1 y S2, TCFD… como buscando una interoperabilidad que muchas veces no requieren pero sin mostrar la conexión con sus estados financieros.
8. El truco de la Intensidad Total. Muchas empresas están reportando la baja de sus emisiones por sus valores de Intensidad, pero esconden en la tabla de indicadores el aumento de las emisiones totales. ¿Para que creen que se inventó la Tabla de Contenidos si no es para cotejar con lo que dice el cuerpo del documento?
9. Un checklist, es un checklist. Consideremos que es una ingeniudad o falta de conocimiento / comprensión, pero el servicio que ofrece GRI para validar que tu Tabla de Contenido esté bien realizada, no es una auditoría ni valida que tu Reporte esté bien elaborado.
10. Un mapa no es Geopolítica. A pesar que muchas empresas declaran verse afectadas por la “incertidumbre geopolítica” actual, no logran definirla en su reporte ni integrarla en su estrategia. Una empresa que tiene su fuente primaria de insumos en la Amazonia y considera que no debe alterar su mirada material elaborada en 2024 o carece de criterio o intenta ocultar otro problema.?
Muchas de estas “trampas”, intencionadas o no, pueden evitarse elaborando una Auditoría Crítica del Reporte antes de su publicación. Si son datos que ya no pudieras subsanar o incorporar, podrías ensayar una respuesta más honesta que una omisión deliberada o un párrafo con narrativa y/o datos engañosos que terminarán afectando la reputación de tu empresa.
Al mismo tiempo, para quienes ejercen la consultoría en sostenibilidad, la Guía y los prompts que la acompañan para su análisis exhaustivo de Reportes con LLMs, les puede permitir analizar mejor a sus prospectos de clientes para encontrar las brechas de oportunidad que acompañen a su propuesta de valor.
Si este tema te interesa, y quieres aprender a aplicar nuestra Guía de Auditoría Crítica y cómo utilizarla con la IA para la detección automatizada de fallas en los Reportes, te invitamos a reservar tu lugar en el próximo Taller de Auditoría Crítica de Reportes de Sostenibilidad.




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