La narrativa de tu Reporte, valida tu Estrategia

by | Sostenibilidad

[Tiempo de lectura 4 minutos]

Existe un aspecto de la Estrategia de Sostenibilidad que se traslada al Reporte Anual pero no siempre en sintonía con lo esperado.

Hablamos de la narrativa, en este caso, la narrativa de sostenibilidad: aquella que nos muestra el camino que ha decidido tomar la organización en torno a los postulados que utiliza y los Estándares que rigen su accionar.

En este artículo, vamos a mencionar algunos casos concretos de uso y también evaluar algunos errores comunes que pueden visualizarse en la pieza que mejor expresa la narrativa: el Reporte.

Dime qué término abrazas y te diré qué Estándar usas

Hay una forma muy sencilla de detectar la senda por la que camina una organización en materia de Sostenibilidad, que también nos dice algo sobre su nivel de madurez. No siempre es taxativa esta fórmula, pero suele ser efectiva para determinar en qué estadío de evolución se encuentra la organización.

Cuando una empresa se encuentra en un nivel básico o en el cual prefiere ser “cabeza de ratón antes que cola de león”, veremos que seguirá hablando de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) o si se involucró de forma más reciente, lo hará mencionando el término “Triple Impacto”.

Estas concepciones remiten a niveles esenciales, donde la organización se puede sentir cómoda manejando un único marco narrativa (ISO 26000, Sistema B).

Pero la cosa cambia cuando la organización habla de Sostenibilidad, allí el espectro se amplifica y podemos encontrar desde empresas que ya integran estándares como GRI hasta las que se han animado a explorar cierta interoperabilidad y combinan con otros instrumentos, generalmente aquellos vinculados a su ámbito sectorial de industria. Incluso en esta etapa, podemos comenzar a visualizar los primeros Reportes Integrados antes de iniciar su evolución a la siguiente.

Aunque el salto es definitivamente notorio y radical cuando la empresa incorpora de manera efectiva el acrónimo ESG o su castellanización, ASG. Allí es cuando la Sostenibilidad comienza a jugar otro juego: no se deja de lado, pero se fortalece con nuevos instrumentos. Pero la que sí probablemente haya “perdido” en esta etapa es la noción de Responsabilidad Social y/o de Triple Impacto. Cuando estás iniciando tu MBA apenas te recuerdas de lo que aprendiste en la primaria.

Lo que debería reflejar entonces el Reporte

La gran pregunta aquí entonces sería: ¿qué es lo que debería reflejar mi Reporte? Aunque también nos podemos realizar un cuestionamento anterior: ¿está reflejando mi Estrategia esta evolución conceptual?

Y aquí es probablemente donde aparecen los problemas vinculados a la narrativa que “no se sabe / elige soltar”.

En principio, la Estrategia es un órgano dinámico ya que refiere siempre al direccionamiento estratégico que emite la alta dirección o gerencia de la compañía. Si mañana se decide dar un giro de negocio de 180º, tu Estrategia de Sostenibilidad probablemente tenga que ser la segunda o tercer cosa que debería ser revisada.

Entonces, si tu empresa ya está iniciando el camino de respuesta a un Ranking ESG como EcoVadis o el S&P Best in Class ¿consideras que un término como “Triple Impacto” es el adecuado para tu narrativa? Porque muchas organizaciones omiten algo esencial: el camino evolutivo de la Sostenibilidad incorpora nuevos jugadores, pero también va dejando atrás a los que no están para jugar al nivel actual.

La sopa de acrónimos que nadie quiere tomar

En conclusión, tu narrativa de sostenibilidad será un reflejo de la madurez evolutiva de la Estrategia; los Estándares y Marcos que utilices para guiarla definirán también su organización, pilares y focos estratégicos; y todo esto se verá reflejado en el Reporte Anual, por lo que aquí debes prestar mucha atención.

Tu Reporte no puede ser una sopa de letras de acrónimos. Tienes que aprender a tomar decisiones, y para ello -probablemente- necesites formación.

Si tu Reporte de Sostenibilidad se titula “Reporte de Sostenibilidad ESG 2026” ya es una señal inequívoca que algo está mal. O es de Sostenibilidad o es ESG. Una contiene a la otra, tienen elementos en común, pero son dos cosas distintas porque su enfoque es diferente.

Lo mismo sucedió alguna vez con una empresa que tituló su Reporte como “Informe Integrado de Sostenibilidad”, y cuando ingresábamos a leer el documento el Marco de Reporte Integrado brillaba por su ausencia.

Y si, además, en el interior del Informe encontramos una matriz estratégica con el término RSE en el centro y luego otra con el término ASG (ya no ESG como en la portada), la confusión es total.

Aquí no sólo falla el equipo interno, falla también el equipo consultor. Pero todo tiene la misma raíz: la falta de formación adecuada. Un curso gratis o meramente informativo (no formativo) no te va a brindar las competencias necesarias para desempeñar bien tu rol: te va a exponer, y mal.

Por eso, revisa hoy mismo cómo estás desarrollando tu narrativa sostenible y recuerda: Nunca Dejes de Aprender.

0 Comments

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest

Share This