La decisión de gestionar una organización con responsabilidad social no surge por casualidad. Responde a la forma en que los futuros directivos comprenden el papel de las empresas en la sociedad y al valor que asignan a la ética, la gestión y la creación de relaciones de confianza con sus grupos de interés.
En abril de 2009, CapacitaRSE fue invitada a participar en la Cátedra Teoría de la Decisión de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires para debatir junto a estudiantes de Administración por qué las empresas deciden incorporar la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en su gestión. Este artículo recupera aquella experiencia y algunos de los casos compartidos durante ese encuentro.
Una conversación sobre la decisión de gestionar responsablemente
El último miércoles 1 de abril tuve el privilegio de participar como invitado de la Cátedra “Teoría de la Decisión” de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, a raíz de una invitación que hiciera hace más de un mes la profesora Sofía Serrano a CapacitaRSE.
En el mismo centro de estudios en el que hoy funciona la Red UniRSE y el Centro Nacional de Responsabilidad Social Empresarial y Capital Social (CENARSECS), existe esta cátedra que promueve una mirada socialmente responsable pensando en el rol que cumplirán los alumnos cuando se reciban de Administradores de Empresa.
En ese contexto, fui a hablarles el miércoles por la noche sobre los motivos por los que terminarían decidiendo gestionar una empresa, organización o emprendimiento personal con responsabilidad social.
Como el tiempo siempre es tirano, y la participación fue extraordinariamente buena y activa, terminé ofreciendo poco más de la mitad de lo que tenía preparado para darles.
¿Cómo perciben los futuros profesionales la RSE?
Una de las cuestiones que me llamó más la atención fue que ante la pregunta “¿Qué creen que es la RSE: gasto o inversión?”, todo apuntó hacia la publicidad y el marketing. Josep María Lozano, catedrático de ESEADE se estremecería ante esa respuesta. Pero en el contexto argentino es más que entendible: es lo que muchos perciben y es una muestra de que estos alumnos son atentos de lo que los rodean.
Así que antes de compartirles el Slide, van aquí algunos pendientes que quedaron de la clase.
Casos y ejemplos de gestión responsable
Casos de empresas que hacen RSE sin comunicarla
No todas las organizaciones que desarrollan iniciativas de responsabilidad social las convierten en campañas de comunicación, buenos ejemplos encontramos en TNT Express (en el sector de la logística internacional.) y Ermoplas, una PyMe que fabrica los envases para cosméticos de L’Oreal muestran que es posible generar impacto sin hacer de la RSE el eje de la estrategia de marketing. Y seguramente habrá tantos otros más, pero no lo sabremos si justamente no lo exponen. Por eso, como les decía el miércoles: hay que comunicar la RSE, pero no centrar toda la estrategia allí. La gestión responsable debe construirse desde la coherencia y no desde la búsqueda de visibilidad.
Reportes de Sostenibilidad de Sancor Seguros
Los reportes sociales permiten comprender cómo una organización gestiona las expectativas de sus públicos clave bajo parámetros éticos. En el caso de Sancor Seguros, este informe es un claro ejemplo de balance social y rendición de cuentas, demostrando cómo el compromiso con la RSE se incorpora a la estrategia empresarial cotidiana. Presten atención a como han diseñado su estrategia de relacionamiento con los grupos de interés. [Consigue el Informe de RSE acá ]
Coca-Cola y la gestión del agua
El uso responsable de los recursos naturales es uno de los desafíos que enfrentan las empresas. Este caso presenta las acciones impulsadas por The Coca-Cola Company para reducir el consumo de agua, tratar las aguas residuales y desarrollar proyectos de reposición del recurso hídrico, mostrando cómo la gestión ambiental forma parte de una estrategia de Responsabilidad Social Empresarial.[ Pueden leerlo en RSE Online.]
Telefónica y el trabajo infantil
La Responsabilidad Social Empresarial también implica asumir responsabilidades sobre la cadena de valor. Este caso expone las denuncias vinculadas con la contratación de menores para distribuir las guías Páginas Amarillas en Argentina y plantea la importancia de supervisar adecuadamente a proveedores y contratistas, manteniendo coherencia entre los compromisos asumidos y las prácticas empresariales. [Pueden leerlo en RSE Online. ]
El Triángulo de la Sustentabilidad
(o de la Coherencia)
Este modelo propone una forma sencilla de analizar la coherencia de las iniciativas de Responsabilidad Social Empresarial. La idea central es que las organizaciones deben mantener alineado lo que piensan, lo que comunican y lo que finalmente hacen, construyendo relaciones consistentes con sus distintos grupos de interés. [Pueden leerlo en RSE Online]
La RSE en la cadena de valor
La Responsabilidad Social Empresarial no se limita a las operaciones internas de una organización. Este artículo muestra, a través del caso de Tetra Pak, cómo las decisiones de una empresa impactan sobre proveedores, distribuidores, recicladores, consumidores y otros actores que forman parte de su cadena de valor. [ Lean el artículo original en La Nación ]
Territorios socialmente responsables en América Latina
Nota editorial (2026)
Este artículo fue publicado en 2009, cuando la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) comenzaba a consolidarse como una disciplina de gestión dentro de las organizaciones. En aquel momento, una de las principales preocupaciones era que muchas empresas redujeran la RSE a una herramienta de comunicación o marketing.
Desde entonces, el campo ha evolucionado significativamente. Surgieron nuevos marcos de gestión, como ESG (Environmental, Social & Governance), que incorporan factores ambientales, sociales y de gobernanza en la toma de decisiones empresariales. Al mismo tiempo, aparecieron conceptos como greenwashing (presentar una organización como más sostenible o responsable de lo que realmente es) y, más recientemente, greenhushing (evitar comunicar iniciativas genuinas por temor a ser cuestionado o acusado de greenwashing).
Sin embargo, la pregunta de fondo continúa siendo la misma que planteábamos en 2009:
¿cómo lograr que la gestión responsable forme parte de la estrategia y no únicamente del discurso?
En otras palabras, la comunicación no puede reemplazar a la gestión, pero la gestión tampoco debería permanecer invisible. La credibilidad se construye cuando existe coherencia entre lo que la organización hace, lo que comunica y el valor que genera para sus grupos de interés.
Quizás hayan cambiado los nombres, las metodologías y los marcos de referencia. Pero el desafío esencial permanece: gestionar con responsabilidad antes de comunicarla.
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