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Los grandes retos del Escenario 2025 de #RSE necesitarán de profesionales creativos e innovadores

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El miércoles 17 de julio, nuestro Coordinador, Fernando Legrand, brindó un nuevo #WebinaRS del ciclo 2014 de CapacitaRSE. En esta oportunidad abordó los grandes desafíos ante las crisis que generan las problemáticas mundiales; y cómo desde la Responsabilidad Social Empresarial se puede contribuir a mitigar los impactos y construir un futuro más sostenible para el Escenario 2020/2025.

En el nuevo Webinario gratuito del ciclo 2014 de CapacitaRSE, el coordinador de la institución, Fernando Legrand, expuso sobre los grandes retos queWebinaRS 2014 -  El escenario 2020/2025 de la RSE y Sostenibilidad deberán enfrentar las organizaciones en los próximos 15 o 20 años, para sobrellevar problemáticas como la escasez de recursos, la falta de agua, el crecimiento demográfico, la desigualdad, la pobreza, el deterioro del ecosistema y la corrupción, entre otros.

Estos problemas requerirán de alianzas concretas de todos los sectores (privado/público/ONG, y más) para trabajar en conjunto en pos de adecuarse a esta realidades, mitigar los impactos y co-crear un mundo más sostenible para las generaciones actuales y fundamentalmente, las futuras.

Según comentó Legrand, ya se está gestionando temas de logística y movilidad, de packaging, de Derechos Humanos en la cadena de suministro (incrementado luego de la tragedia de Bangladesh), compras sostenibles, y reducción de las emisiones de CO2, cuidando además el nuevo recurso más requerido, el agua.

Asimismo, en 2015, llegará el balance de lo alcanzado por los 8 Objetivos del Milenio, planteados por la ONU, para reformular nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible, que como comentó nuestra docente asociada, Jenny M. Melo, en su blog, muchos de los éstos siguen buscando resolver cuestiones básicas para el hombre y el desarrollo humano de las personas; lo mismo ocuure con las tendencias futuras del Informe que presentó la consultora KPMG.

Para afrontar estos desafíos se requerirá de profesionales innovadores, creativos, y con una mentalidad abierta que puedan buscar alternativas para darle valor a las organizaciones desde lo económico, social y ambiental, lo cual será crucial para su supervivencia. Con este criterio es que CapacitaRSE va creando nuevas alternativas en su oferta educativa (Posgrado RSE, Estrategias para insertar la RSE en la organización y Diplomado RSE, entre otros), que prepare a las personas para gestionar de forma de transformar la crisis en oportunidad.

Finalmente, Fernando Legrand, apeló a que en los próximos años se genere una mayor conciencia colectiva para enfrentar el escenario futuro donde el gran reto será producir más con menos, y donde gestionar el cambio será clave para este contexto.

Los invitamos a revivir a continuación este WebinaRS en video, y conocer sus repercusiones en Twitter en el Storify.

 

El bienestar laboral, una asignatura aún pendiente

[Tiempo de lectura 4 minutos]

Durante los últimos meses (y años) he leído numerosos artículos que mencionan la importancia del bienestar laboral y el engagement con los empleados, para lograr atraer y retener a los mejores talentos y las nuevas generaciones; y a su vez, lograr el compromiso y el clima óptimo, que redunde en beneficios para la organización y para todos quienes la componen. Sin embargo, al mismo tiempo, tratando este tema con los alumnos del Posgrado de CapacitaRSE e ICDA, y relevando prácticas y novedades de muchas empresas e instituciones, queda claro que en la mayoría de los casos es una asignatura pendiente.

Hace unos días leía una noticia sobre la Compañía de Ferrocarriles de Taiwán, que emitió un comunicado donde daba a conocer que habBien estar?ía premiado a un conjunto de trabajadores, por no haber solicitado un día libre en 25 años, esto incluye los “días libres no disfrutados”, así como no haberse ausentado por enfermedad. Del otro lado del mundo, viajando en un transporte público escuché una conversación entre dos hombres, donde uno de ellos comentaba que no había tenido permisos de baja por más de 12 años, aún compensando horas debido a una situación de salud complicada de su esposa e hijo con motivo de un nacimiento prematuro. Este trabajador de unos 30 y tantos, contaba su experiencia haciendo notar su “compromiso” laboral, pero también con un gran grado de resignación.

Estos ejemplos, sumados a los casos mencionados por los alumnos del posgrado, más los vividos y observados personalmente, dieron pie para escribir este post y remarcar una vez más que las organizaciones muchas veces olvidan que su activo más importante, es su gente.

¿Necesidad ecónomica, cumplimiento vs. bienestar y satisfacción?

Como en la imagen del cómic que acompaña el post, muchas veces y más en situaciones de crisis, ya sea por una cuestión cultural, por temas económicos y porque realmente los programas de bienestar si se aplican no toman en cuenta las reales necesidades de los trabajadores o “hacen agua” con líderes o mandos medios que no comulgan con éstos, las personas se encuentran en crisis con su trabajo, trabajos donde generalmente es más importante ocupar durante muchas horas una silla y “dar gracias” por esa posibilidad, que el logro de metas y objetivos concretos; trabajos donde insertar la cultura responsable con colaboradores que la vivan, la practiquen, la reflejen y la comuniquen es una asignatura pendiente.

Y el tema se vuelve más complejo al entender que los seres humanos lo somos y que esta complejidad se traslada a la relación entre pares y con una organización. Asimismo, las nuevas generaciones no están dispuestas a trabajar sólo por el rédito ecónomico y exigen políticas de conciliación y de bienestar, así como encontrarle un sentido a su labor. Algo que muchos no están dispuestos a resignar y que implica para las empresas altos costos en rotación, ausentismo y productividad.

La Generación Y, que para el año 2020, constituirá más del 50% del mercado laboral a nivel global según los últimos estudios, más allá de la falta de compromiso que se les atañe, buscan trabajar en empresas donde se sientan parte del proyecto y puedan participar en la toma de decisiones, privilegiando un buen clima laboral, flexibilidad, posibilidades de desarrollo, una comunicación abierta y fluída y una organización (y sus líderes) comprometida con su comunidad y su entorno. Y si no lo sienten así, entonces, buscan otros caminos; y quienes no pueden hacerlo (ya sean o no millennials) sienten quebrada su relación con la empresa con consecuencias para ambos.

En este contexto, la gestión del clima laboral, las políticas de bienestar y de conciliación se vuelven críticas.

Cabe recordar que el buen clima laboral y el bienestar de los trabajadores como políticas insertadas en el ADN de la organización y en su cultura le da un marco a la relación entre la empresa y el empleado que hace al beneficio de todos, generando mayor empatía, productividad, prestigio, reputación corporativa, captando y reteniendo a los mejores talentos e incrementando la creatividad y la innovación, en consecuencia.

Muchas empresas están deuda, aún las que manifiestan políticas que apuntan a lograr un clima armónico e implementan diferentes prácticas, no logran en muchos casos, que estos enunciados se reflejen en el día a día laboral. Es cierto que el bienestar de una persona depende mucho también de la personalidad y actitud de vida de ésta, no que no quita que en un mundo complejo, las organizaciones deban ser más empáticas, abiertas a la escucha y a las necesidades de su gente. Ser en definitiva, más humanas, hará que perduren y se adapten a un tiempo de cambio constante.

Por Lorena Brignardello, Docente del Diplomado Online de RSE y Curso de Posgrado Online de RSE

El ambiente como objetivo fundamental para toda empresa

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Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra cada 5 de junio, nuestra docente del Posgrado CapacitaRSE e ICDA en temas ambientales, Silvia Rossi, quien además es arquitecta, especialista en arquitectura sustentable y ecorestauración y miembro de la ONG ARCA (Centro de Reciclado y Ecología Urbana), remarca en este artículo la importancia de incorporar los temas ambientales como fundamentales en la estrategia y 0bjetivos de las organizaciones.

SIlvia Rossi

Si bien la preocupación por el ambiente acompañó siempre a los seres humanos, globalmente es relativamente nueva -en términos históricos-, ya que se da en las últimas décadas, y sobre todo después del Informe Brundtland. Este informe, que se llamó Nuestro Futuro Común (Our Common Future), fue elaborado por distintas naciones en 1987 para la ONU, propone el desarrollo económico actual junto con el de sostenibilidad ambiental, replanteando las políticas de desarrollo económico globalizador, reconociendo que el actual avance social se está llevando a cabo a un alto costo ambiental. En este informe, se utilizó por primera vez el término desarrollo sostenible definido como aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones. Esto implica un cambio de visión y de acción importante en cuanto a la idea de sustentabilidad en este contexto económico y social del desarrollo.

Lo que hasta hace una década era una inquietud, actualmente es una preocupación. Hay fehacientes evidencias científicas de problemas ambientales y la certeza que aquello que ocurre a nuestro alrededor, tarde o temprano, nos afectará a cada uno de nosotros. Todo ello redundó y continúa redundando en  legislación y normativas ambientales, así como el esfuerzo hecho en educación ambiental, en todo este tiempo.

Las Empresas, hasta hace una década, consideraban al ambiente como un objetivo secundario frente a los fines económicos. Actualmente no pueden estar exentas de la preocupación ambiental. Especialmente desde 1999, que con más de 4,600 participantes de todo el mundo, se firmó el Pacto Global de Naciones Unidas, acto que se convirtió en el primer foro internacional de empresas sobre temas relacionados con la globalización. Puesto en marcha oficialmente en la sede de las Naciones Unidas en julio del año 2000, el Pacto llama a las empresas a adoptar diez principios universales relacionados con los derechos humanos, las normas laborales, el ambiente y anticorrupción. En cuanto al medio ambiente promueve que las organizaciones cumplan y generen iniciativas para promover los siguientes principios:

-Apoyar el enfoque preventivo frente a los retos medioambientales;
-Promover una mayor responsabilidad ambiental; y
-Alentar el desarrollo y la difusión de tecnologías inocuas para el medio ambiente.

Los impactos ambientales

Bienes y servicios

Veamos, cada cosa que se fabrica y se consume tiene un impacto ambiental, de hecho cada uno de los bienes y servicios ambientales deben ser valorados porque también son bienes consumibles por ejemplo, nutrientes del suelo, el agua y su ciclo, polinización, diversidad biológica, paisaje, recursos naturales varios, estabilidad atmosférica y muchos más. Estos bienes y servicios ambientales son realmente muy caros y para sostenerlos tendremos que conservarlos. Para entenderlo, se puede hacer un paralelo con Obras de Arte, cualquier agresión a una obra que, la gran mayoría de las personas reconoce como única, nos produce un sobresalto  emocional y el agresor es perseguido por la ley, así debería ocurrirnos con los bienes naturales. Las empresas tendrán que ir virando en este mismo sentido si no quieren apartarse de la sociedad. La idea de un ambiente saludable es una necesidad real. Las preocupaciones ambientales serán a partir de ahora, entonces,  objetivos complementarios a los fundamentales de la empresa.

Atmósferas saludables: una apuesta contra el cambio climático

Cada empresa deberá activar sus acciones a favor de corregir la contaminación y la erosión, optimizar el uso de la energía en las fábricas, oficinas, transporte y planificar el uso del espacio. Ir modificando sus prácticas hacia producciones más limpias y replantear sus propios edificios a arquitecturas sanas  y eficientes de posible Certificaciones LEED (trabajo que ejercemos los arquitectos especializados). También hay otras actividades que las empresas pueden hacer y que están orientadas al mejoramiento del paisaje, a proporcionar la atmósfera saludable para el ser humano, a generar espacios de esparcimiento y cultura o cualquier actividad  o acción con  perspectiva, que contribuya al desarrollo sustentable y a la supervivencia bajo cambio global climático. El consumo de energía (no alimentaria) es un problema mundial. En contexto de cambio global climático muchas empresas están comprometidas en un proceso que no supone un retroceso sino que representa una concepción nueva del bienestar. La ingeniería, espacialmente en la última década, ha desarrollado aportes  importantes  en temas ambientales, sobre todo en  energía, transporte y reciclaje de residuos.

Preservar, remediar y mitigar

La necesidad de colaboración empresarial tanto para iniciarse en buenas prácticas, como para abrir nuevas vías de empleo, percatándose que el ambiente no es un gasto sino que puede ser un valor agregado y contribuir a la fortaleza económica. La racionalidad, está hoy más ligada a la sustentabilidad socioeconómica y ambiental que a lo meramente monetario. Sin embargo, todavía hay pasivos en el Inventario Ambiental (como Emisiones químicas y de CO2, Incendios, Desertificación, Emigración rural, Pérdida de biodiversidad, Falta de desarrollo local y Contaminación, entre muchos otros) que requieren acciones empresariales directas o indirectas.

Las empresas deben mejorar estos pasivos por su bien y por el bien de la comunidad y deben entender que es imposible su supervivencia en el mercado sin abrazar los principios ambientales. Si bien los cambios llevan tiempo y esfuerzo, se debe hacer una hoja de ruta de estrategias y pasos a tomar en este sentido, y hay que empezar hoy; mañana será tarde.

Desafíos de la RSE en la Argentina

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A partir de la invitación del diario argentino El Cronista, nuestro Coordinador, Fernando Legrand, reflexionó sobre cuál considera el principal hito de estos años en el desarrollo de la RSE en la Argentina, y cuáles son los desafíos aún pendientes.

El Hito

La profesionalización de quienes gestionan la Responsabilidad Social: Argentina fue en su momento, uno de los países de avanzada en la Logros y retosadopción de prácticas responsables. La crisis de 2001/2002 movilizó a muchos empresarios a salir de su zona de confort y comenzar a poner la mirada en la Comunidad, en sus colaboradores más cercanos y en sus familias. Luego vino el tiempo de adaptar los procesos, para que sean más amigables con el ambiente o bien para establecer un punto de diferenciación en un mercado cada vez más competitivo.

Estos contextos llevaron al management a apostar por programas de capacitación que fueran mucho más allá de la mera asistencia a talleres y jornadas realizadas de forma esporádica. Ya en 2003, el país contaba con el 1º Curso de Posgrado en RSE, impulsado desde el centro ProÉtica de la Universidad Católica de Córdoba (UCC), el cual hoy continúa ofreciéndose en su versión online junto al centro especializado CapacitaRSE, para toda América Latina.

Gracias a iniciativas como la Red UniRSE o redes académicas como SIRSO, las Universidades han incorporado el tema en su agenda en los últimos 8 años, encontrándonos hoy con una oferta de estudios de posgrado en esta disciplina que contabiliza casi una decena de opciones (principalmente concentrada en Buenos Aires), y lo que es aún más importante: generación de investigación académica para recuperar la relación Empresa-Universidad.

Si bien hoy quedan algunas gerencias de RSE cuyos máximos responsables no cuentan con formación académica específica, la tendencia de los últimos años ha vuelto un imperativo que para tener posibilidades en esta área, hay que adquirir habilidades a través del aprendizaje.

8 desafíos pendientes

  1. RSE y futuroRSE Regional. Salvo zonas muy puntuales del país como las ciudades de Córdoba o Rosario, y en alguna medida Mendoza, todo lo que pasa en el ámbito de la Responsabilidad Social, pasa en Buenos Aires. Han habido esfuerzos en otras ciudades como Salta o Neuquén, pero un gran desafío es el de poder brindar las mismas oportunidades a las empresas del interior en cuanto a capacitación, eventos, desarrollo e incentivos.
  2. Un frente común. El movimiento de la RSE nació disperso y si bien existen actualmente acercamientos y trabajos en red, las bases que sustentan este trabajo aún no son lo suficientemente sólidas.
  3. Encontrar un modo de encauzar a la PyME en la senda de la RSE. Tras una década de actividad contínua, sigue siendo uno de los principales desafíos.
  4. Retomar el Liderazgo. Argentina se supo ubicar entre los países pioneros en impulsar estas prácticas pero hubo un momento en que cayó en una zona de estancamiento y perdió terreno frente a países como Chile o Colombia.
  5. La lucha contra la Corrupción. En los últimos años diversos escándalos han sacudido el ámbito corporativo y a pesar de ser uno de los 10 Principios del Pacto Global de Naciones Unidas, a los que adhieren más de 500 empresas en el país, los esfuerzos pueden ser aún mayores.
  6. Más Reportabilidad. Según GRI, en 2013 sólo se registraron 68 Informes de RSE bajo esta metodología. La cifra puede aumentar hasta un 20% si se suman los Reportes generados bajo otras directrices o estándares, pero aún así, el nivel sigue siendo bajo.
  7. Equilibrio de Género y Conciliación. La realidad dice que las mujeres son quienes manejan la RSE en la Argentina, pero en la gran mayoría de los casos reportan a un Gerente que es hombre. Esto en CapacitaRSE lo hemos observado desde nuestros inicios en 2006, y por eso impulsamos los Foros Mujer y RSE. La Conciliación Vida Laboral y Familiar, si bien ha avanzado mucho, tiene aún muchos márgenes para seguir avanzando en una mejor implementación, contribuyendo al encuentro generacional en las organizaciones.
  8. Una mejor Comunicación. La RSE tiene una deuda pendiente con la forma de comunicar sus prácticas y avances. Para que esto ocurra, debería producirse un giro y dotar mejor a los equipos de RSE con una comunicación casi independiente. Si bien muchas veces el Responsable de gestionar la RSE viene del ámbito (o gestiona el área) de la comunicación, la realidad es que o se concentra en una tarea, o en otra.

Los colaboradores, el más valioso recurso

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Repasamos los conceptos fundamentales que brindó Lorena Brignardello, nuestra Coordinadora de Comunicación, Docente y Consultora Asociada especializada en temas de Relaciones con Colaboradores y Relaciones con la Comunidad, en artículos y exposiciones acerca de la gente, los empleados, como el primer stakeholders a considerar por una organización y su recurso más valioso.

Descuentos en gimnasios o en la compra de  productos y servicios; medio día libre para festejar el cumpleaños; viernes flexible o posibilidad de utilizar ropa casual el último día hábil de la semana o en épocas de alta temperaturas; la propuesta de la realización de acciones de voluntariado; disposiciones de espacios físicos abiertos, para aparentar una menor verticalidad y mayor apertura, son algunas de las medidas que se han conocido por parte de las empresas en los últimos tiempos, para lograr un mejor clima laboral y mejores indicadores en cuanto a rotación, ausentismo y especialmente retención y captación de talentos.

Empleados en crisis con organizaciónSin embargo, muchas de estas prácticas no están logrando sus objetivos y si se le da una mirada más exhaustiva a los Reportes de Sustentabilidad por ejemplo, los índices de rotación, ausentismo y enfermedades laborales se incrementan.

Sumado a estos factores, se incluye la llegada al mundo laboral de una nueva generación, la Generación Y o Millenians, compuesta por aquellos jóvenes de entre 18 y 33 años, que constituye la mayor potencial fuerza laboral de la actualidad, que está imponiendo nuevas formas de trabajo; y el hastío de su predecesora, la Generación X, cuyo sentido de pertenencia hacia la empresa está tambaleando. A los primeros se los acusa de poco comprometidos e imprevisibles; los segundos, luego de varios cimbronazos, están buscando otras alternativas para vivir mejor o simplemente, a lo que todos aspiramos, alcanzar el “bien-estar”.

¿Por qué fallan muchas de estas iniciativas? Creo que hay dos factores fundamentales: no se escucha o no se presta atención a aquello que están solicitando los colaboradores; y en segundo lugar, la coherencia entre el decir y el hacer, en las cuestionadas formas de liderazgo, cercenan el mentado “sentido de pertenencia” de aquellos que son los primeros comunicadores de la gestión responsable de la organización, quienes la reflejan en su acción y la contagian.

El modelo de éxito está cambiando

Según un último estudio conocido en Chile, sobre Jóvenes y Sostenibilidad, efectuado entre otros, por Acción RSE, los estudiantes universitarios, plantean que buscan hacer lo que los motiva y les da sentido, además de contribuir a la sociedad. Y un 82% de ellos manifiesta que las organizaciones “sólo se preocupan por maximizar sus beneficios a expensas de las personas y el medioambiente”.

El éxito, ya no pasa sólo por lo económico y lo material, sino que la posibilidad de hacer lo que les gusta y desarrollar un proyecto propio equilibrando todos los aspectos de la vida, imperan. Lo mismo ocurre con una generación que llega a los 40, alienada en muchos casos con las organizaciones a las que pertenecen, y en busca de aquello que el ser humano precisa para ser feliz: conciliar todos los aspectos de su vida.

En conclusión, las organizaciones están en crisis con su principal Grupo de Interés.

¿No será hora entonces de replantearnos los modelos de Responsabilidad Social para considerar a los colaboradores como el más valioso capital, pero no en enunciados, sino en acciones concretas que lleven a las empresas a ser propulsoras de una forma de gestión sostenible exitosa e innovadora, que los tenga como protagonistas?

Los principales conceptos de este árticulo fueron originalmente publicados en el Blog de Verónica Álvarez Puente y en la Conferencia de UCES  (Universidad de Ciencias Sociales y Empresariales) sobre la Dimensión Social de la RSE en 2013.

El gran aliado de los Grupos de Interés es la Materialidad

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Los asuntos de Materialidad, cada vez más importantes

Nuestro Jefe de Consultoría, experto en reporting y Coordinador del Curso de Elaboración de Informes de Sostenibilidad, Alberto Guajardo, analiza cómo se está llevando adelante la tarea de Reportar por partes de las organizaciones.

Al revisar los más de 150 reportes de sostenibilidad con el nuevo Marco GRI G4, y haber trabajado directamente en 5 procesos de elaboración de dichos reportes, con mi participación en la determinación de materialidad para algunas industrias de SASB y del nuevo marco de Reporte Integrado, he llegado a la conclusión que los grupos de interés son los protagonistas en proceso de priorizar asuntos relevantes a gestionar y comunicar.

Tal como lo señala AccountAbility en su nuevo Marco de Materialidad II, para seguir siendo competitivas, las empresas necesitan desarrollar nuevas perspectivas y procesos de importancia que incluyan la capacidad de:

  • Discernir qué asuntos son los más importante para la compañía, sus grupos de interés, la industria y el entorno operativo más amplio. Esto es especialmente relevante porque la materialidad de los temas de sostenibilidad sigue oscilando, por sus impactos que ocurren en diferentes espacios de tiempo;
  • Desarrollar mecanismos y procesos adecuados que permitan el aprendizaje y la evaluación de las prioridades de materialidad en forma continua, y determinar cómo se pueden producir mejoras en el rendimiento;
  • Gestionar la materialidad, en base a estos conocimientos, de manera que los problemas de sostenibilidad sean parte del corazón del sistema operativo de la compañía;
  • Divulgar de manera oportuna y transparente los progresos y los efectos de los compromisos de sostenibilidad en un contexto más amplio, para que realmente sean efectivos, se sientan…

Por tanto, tenemos la evidencia de que las empresas para identificar y priorizar los asuntos relevantes, deben consultar a los grupos de interés, donde se debe determinar el nivel de importancia para éstos, dandóles un rol protagónico en dicho proceso. Diálogo e intercambio, que anteriormente, muchas veces las empresas lo realizaban por intuición y autorespuesta.

Por otro lado, el contexto global y local ha cambiado el mapa de priorización de los grupos de interés, ya que cada día son más determinantes en términos de impactos e influencia para las compañías. Ya no existen grupos de interés insignificates, cualquiera de ellos puede colocar en riesgo a la empresa y hacer peligrar su licencia para operar. Cabe mencionar que ya para muchas organizaciones, la consulta a comunidades locales es un requisito de las legislaciones ambientales y energéticas en países donde operan.

Por tanto, el proceso de materialidad ayuda y anticipa posibles conflictos con sus grupos de interés, dado que indica sus prioridades y temores, lo que permite a la empresa gestionar y comunicar mejor dichos asuntos relevantes.

¿Qué nos falta para mejorar nuestra gestión ESG (ambiental, social y gobernanza)? Que los asuntos identificados para consultar a sus stakeholders y a su propios ejecutivos, sean representativos de la industria y del contexto del país donde opera, situación relevante a considerar, ya que es diferente en los casos de Latinoamérica y Europa.

Además, las empresas deben mejorar su calidad de reportabilidad de la materialidad, dando cuenta de la gestión de los asuntos relevantes priorizados. Esta reportabilidad precisa identificación de impactos negativos en sus cadena de valor extendida, compromisos, generación de políticas y programas, indicadores claves y responsables.

Por último, la determinación de la materialidad debe ser un proceso reflexivo para las empresas, que les permita revisar los modelos de negocios, sus lineamientos estratégicos, su gestión de riesgos y la comunicación efectiva con sus grupos de interés. Considerando esto último como un gran tema pendiente.

Los invito a formar parte del Curso de Elaboración de Reportes de RSE bajo directrices GRI que inicia el próximo Lunes 19 de Mayo. Trabajaremos estos casos de aplicación concreta para comprender el cómo hacer de este proceso. + info en http://capacitar.se/CursoGRI

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